
EN LINEA
José Manuel Serrano
Moreno y su talón de Aquiles
Fragmentos
Días pasados un grupo de profesores y profesionales sevillanos han hecho públicas imágenes de la reconstrucción virtual de la Puerta de la Carne. Un trabajo hecho con indudable rigor y que aporta al conocimiento de la historia de Sevilla un material de primera calidad. Pero en la misma noticia se apunta la posibilidad de reconstruir la citada Puerta, idea con la que estoy en total desacuerdo. Entiendo el entusiasmo que se pone en los proyectos y trabajos en los que se vuelca todo nuestro esfuerzo, tiempo y mucho más. Una cosa es querer divulgar y poner al alcance de todos una información de interés y otra muy distinta es crear atracciones arquitectónicas falsas.
Los criterios deben estar claros y conviene recordar que en el año 2000 se formuló la Carta de Cracovia, fruto de una Conferencia Internacional sobre el Patrimonio, en la que se precisó que solo se deben autorizar por motivos muy extraordinarios de guerra o destrucción total accidental la reconstrucción de monumentos desaparecidos. Esta carta recogía los criterios sobre autenticidad en el patrimonio establecidos en la reunión celebrada en la ciudad japonesa de Nara en 1994, en la que el llamado Documento de Nara sobre autenticidad se redactó en cooperación con la Unesco, Iccrom e Icomos y en el que se decía que la autenticidad es el factor de cualificación esencial en lo que se refiere a valores del patrimonio, como ya se afirmaba en la fundacional Carta de Venecia.
La reconstrucción virtual es una poderosa herramienta de análisis y conocimiento que utilizamos para el estudio de edificios desaparecidos, como he tenido la oportunidad de experimentar, junto a un importante equipo, en los casos que hemos investigado antiguos corrales de comedias como el Corral de la Montería de Sevilla, y otros teatros como el Coliseo del Buen Retiro de Madrid, para conocer sus características y poder ofrecer a los interesados documentos gráficos de estudio. La gran ventaja de la reconstrucción virtual como método de análisis es que no deja de plantear interrogantes y hace evidentes los vacíos de información. Por ello es necesario un proceso permanente de vuelta atrás, para buscar nuevos materiales documentales históricos, arquitectónicos, constructivos y así sucesivamente. Y siempre recordando que las imágenes de las reconstrucciones virtuales que mostramos son solo hipótesis de trabajo de cómo podrían haber sido esos edificios, tratando de evitar falsas ilusiones de realidad, aunque para un espectador no especialista lo puedan parecer.
Creo que los esfuerzos de nuestra comunidad se deben dirigir a salvaguardar el patrimonio existente. Junto a los estudios para mejorar el conocimiento de nuestro pasado, en este caso por medio de la reconstrucción virtual, debemos procurar que, de momento, se salve definitivamente el Mercado de la Puerta de la Carne, cuyo estado de conservación apunta a que quizás próximas generaciones tengan que recurrir a herramientas virtuales para conocer como era.
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